Cuatro materiales, elegidos para durar más que los dibujos.
Un panel es un soporte de madera, un adhesivo, un sellado y el papel sobre el que dibujó tu hijo. Tres de esas cosas las elegimos nosotros. La cuarta es la que tiene que sobrevivir, y todo lo demás se escoge a su alrededor.
Por qué sin cristal
El cristal añade peso, reflejos y algo que se rompe en el transporte, y pone una superficie dura entre el ojo y un papel que merece mirarse de cerca. El sellado hace el trabajo que habría hecho el cristal: aguanta los UV, aguanta el polvo, y se puede limpiar.
Significa también que un panel Grand puede colgarse encima de una cuna sin que nadie tenga que echar cuentas de qué pasaría si se cayera.
Por qué se quedan las marcas del tiempo
Un dibujo que pasó cuatro años en un cajón tiene un doblez, un cerco de café y una esquina que alguien mordió. Estabilizamos lo que corre riesgo estructural y dejamos el resto. Limpiarlo daría un panel más bonito y un objeto peor: esas marcas son justamente la razón por la que merece conservarse en vez de reimprimirse.
Dinos en el formulario si hay algo que quieres que tratemos de otra manera. Es más fácil acordarlo antes que explicarlo después.
Qué significa aquí «de conservación»
Significa que cada material que añadimos es químicamente estable y no atacará el papel que toca: sin ácido, sin lignina, sin disolvente que siga trabajando después de secarse. No significa que el dibujo se vuelva permanente. El papel de un bloc escolar de 2022 no es papel de conservación, y ningún sellado lo convierte en eso.
Lo que hace el panel es detener el deterioro que viene de la manipulación, la luz y el mal almacenamiento, que es casi todo el deterioro que hay.
Dónde se cuelga
En cualquier sitio fuera del sol directo. No encima de un radiador, no en un baño. Esa es toda la instrucción de cuidado, y es la misma con la que trabaja un museo.